Conduce desde el Mediterráneo hasta las montañas de Ojén — cruzando el Río Real, entre minas romanas, puentes de arrieros y la fiebre del hierro que construyó la España moderna. Con paradas panorámicas con vistas al mar, Gibraltar y la costa de África.
Las colinas entre Marbella y Ojén parecen salvajes — y lo son. Pero a lo largo del valle del Río Real se esconde un pasado asombroso: la mina más antigua de la Costa del Sol, explotada desde época romana; los puentes de piedra por donde las recuas bajaban mineral y aguardiente a la costa; y las minas de hierro del XIX que, durante unas décadas, hicieron de Málaga la capital siderúrgica de España.
Nuestros guías devuelven la vida a estos lugares mientras pilotas un quad Polaris entre alcornocales, vados de río y pista de montaña. No es solo adrenalina: es un viaje por la historia real y poco contada de la Costa del Sol.
Todas las paradas son accesibles en quad o con un paseo corto desde donde aparcamos. Las etiquetas indican cómo se llega.
Briefing de seguridad, lección de conducción y cascos en nuestra base. Después salimos por La Cañada, dejamos atrás la ciudad y subimos hacia las colinas en dirección Ojén.
Primera parada fotográfica. La costa se despliega bajo tus pies — y en días claros, el Peñón de Gibraltar y las montañas de África flotan en el horizonte.
Cruzamos el Río Real varias veces mientras baja de Sierra Blanca por un pequeño cañón de alcornoques y adelfas. En verano, refréscate en la poza de la cascada.
Un antiguo paso de piedra sobre el camino de herradura histórico entre Marbella y Ojén.
Las cicatrices rojizas de la ladera son los restos de la gran fiebre del hierro andaluza — hoy patrimonio minero protegido.
El pueblo blanco de Ojén aparece abajo, encajado entre Sierra Blanca y Sierra Alpujata a las puertas del Parque Nacional Sierra de las Nieves — con el Mediterráneo brillando al fondo.
Nuestro punto de giro: una poza natural de aguas cristalinas justo bajo Ojén, a la que se baja por una corta escalera de madera desde donde aparcamos los quads. Tiempo para un baño, un picnic y fotos.
En nuestra ruta extendida: un valle escondido de alcornoques que oculta el complejo minero más antiguo de la Costa del Sol — con su misterioso acueducto de piedra.
Donde la ruta encuentra la antigua carretera de la costa se alza un puente de piedra de dos arcos de la década de 1860 — parte de la carretera original Málaga–Cádiz, obra del ingeniero Pablo Alzola.
Un último barrido de vistas al mar en el descenso, y de vuelta a la base. Fotos y vídeos de tu ruta incluidos.
Grupos reducidos, historias reales y las mejores vistas de la Costa del Sol. Reserva hoy tu aventura en quad.
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